El cambio de las entrañas del sistema no implicará un cambio de funcionalidades ni de "look&feel" para los usuarios, que continuarán teniendo la posibilidad de migrar los datos desde una versión anterior a la nueva sin ningún tipo de problema -algo que, por otra parte, pide el mercado-. Además, PalmSource tiene fama bien merecida de proporcionar uno de los entornos gráficos y de trabajo para computadoras de bolsillo más fáciles de entender y de usar, por lo que se ve en parte obligada a mantener dicha herencia.
El nuevo plan de la compañía viene motivado por la compra de la empresa china CMS (China MobileSoft) con vistas a fortalecer su presencia en el mercado de este país asiático a la par que en el sector de los smartphones, teléfonos móviles inteligentes que combinan las capacidades de voz con las de PDA. CMS dispone de una plataforma propia de telefonía y PDA, basada en Linux, que servirá de base para el próximo Palm OS.
El futuro desarrollo contará con un soporte de hardware más amplio que el actual software 100% propietario de PalmSource, especialmente en campos que a la compañía le interesan como conectividad inalámbrica (Wi-Fi) o Bluetooth, ya que no solo contará con los ingenieros de la empresa trabajando en él, si no que se beneficiará del esfuerzo de todos los desarrolladores que trabajan libremente en Linux.
Por lo que respeta a la ejecución de las aplicaciones disponibles actualmente, en principio no habrá ningún problema, ya que incluso se ha asegurado que el módulo de ejecución de aplicaciones para la plataforma 68k (Palm OS 4.x y anteriores) será portado a Linux, permitiendo de esta forma correr cualquier software para Palm OS que estemos usando actualmente. A todo esto, puede haber una excepción: los programas escritos para Palm OS 6 (Cobalt) que usen la API Protein, tal vez tendrán que ser recompilados.
El soporte para las versiones de Palm OS actualmente en el mercado -5 y 6- no cesará con esta nueva creación.